
(ESTE MATERIAL FUE PUBLICADO EN EL DIARIO LA NACION LOS DIAS 9 Y 10 DE NOVIEM BRE. NO HUBO REACCION. TODO CONTINUA IGUAL)....
Más de diez policías vestidos de civil y uniformados, del Grupo Especial de Operaciones (GEO) y otras dependencias, realizando el servicio de "guardia privada", encontró este medio en varias entidades financieras y hasta comercios en distintos puntos de esta capital departamental. Este "negocio" privilegia a un sector de la población y que deja millonarias ganancias en negro a agentes y jefes de la Policía Nacional.
Acorde a fuentes de la misma Jefatura de Policía del Alto Paraná, solamente en el microcentro de Ciudad del Este habrían más de 100 policías uniformados y de civil que realizan el servicio de "guardia privada" para firmas que pagan por ello. Son comercios, como el caso de los que se encuentran en Jebai Center o Centro Pioneer, e incluso tiendas grandes como Monalisa, además de bancos, financieras y casas de cambio que tienen sus "policías particulares".
Además de la custodia de estas empresas, agentes de la Policía Nacional estarían realizando, por las noches, la tarea de guardias privados en discotecas y pubs de esta región, según las mismas fuentes que piden no ser identificadas por temor a represalias.
Luego que el presidente de la República, Fernando Lugo, haya emplazado por una semana al ministro del Interior, Rafael Filizzola, a que este "servicio" llegue a su fin, la tarea de estos agentes fue un poco más discreta. Pero un recorrido realizado por este medio por las calles de Ciudad del Este esta semana, principalmente entre el miércoles y el jueves último, demuestra que la la tarea paralela se realiza campantemente, en perjuicio de la población que solventa a la Policía Nacional con el pago de sus impuestos.
Este medio registró fotográficamente, policías vestidos de civil pero portando sus armas de fuego, y otros uniformados de caqui o con el uniforme del Grupo Especial de Operaciones (GEO), frente a casas de cambio, bancos, financieras y comercios como Monalisa, tanto en el microcentro como en la zona del kilómetro 4. Los agentes entraban y salían a los locales sin inconvenientes e incluso frente a algunos de ellos se detectó hasta tres policías custodiando.
La actividad se ejecuta a la luz de todos los transeúntes, pero molesta que sea publicada. Uno de los vinculados, que custodia dos entidades financieras sobre la avenida Adrián Jara según se pudo constatar, el jueves por la mañana se encontraba con un Uniformado del GEO frente al banco Amambay.
Ambos policías, de civil y el uniformador, entraban y salían del banco. Al percatarse de la presencia del reportero gráfico de La Nación, Gustavo Galeano, el hombre de civil se le acercó molesto y en tono amenazante le preguntó cuánto quería y le exigió que se retire.
Además, un intermediario que dijo hablar en nombre del jefe del GEO, Elizardo Rojas, se comunicó con este medio pidiendo que se borraran todas las imagenes que afectaran a agentes del GEO y ofreció G.400.000 para ello.
LAS GANANCIAS EN NEGRO
Lógicamente, el pago que realizan las empresas por este servicio "extra" de la Policía Nacional, ingresa a las arcas "en negro", o sea, no se declara, nadie lo controla y se distribuye como mejor le plazca a quien lo reciba. Según las fuentes de la Policía Nacional, esta "guardia privada" costaría entre G.1.200.000 y G.2.000.000 dependiendo la importancia de la firma "contratante".
Así, solamente multiplicando la base de G.1.200.000 tan sólo por los 100 agentes que según las fuentes hacen de guardias en el microcentro, se encuentra que como mínimo esta recaudación en negro ascendería a los G.120.000.000 mensuales.
Acorde a los datos, este dinero, no sólo beneficia al policía que trabaja como guardia, sino a sus jefes y de allí, iría subiendo escalón por escalón llegando a altas esferas policiales ubicadas en la capital del país.
El "trato" sería "miti miti", o sea, la mitad de los G.1.200.000 para quien hace el trabajo, mientras la otra mitad "subiría" para sus jefes y los jefes de estos, tal como ocurría en gobiernos anteriores y pese a la promesa de cambios en cuanto a niveles de corrupción dentro de la Policía Nacional.
EX JEFE POLICIAL CONFIRMA
Y JUSTIFICA LAS GUARDIAS
Todo el esquema de las guardias privadas, acorde a los datos recabados, continúan dándose tal cual como ocurría hace cinco años atrás, cuando el ahora comisario general en situación de retiro Isasio Aguilar, ejercía el cargo de jefe de Policía del Alto Paraná.
Aguilar, en conversación con distintos medios de comunicacion, reconoció esta semana que ya cuando él era jefe policial, el producto de las "guardias privadas" se distribuía "miti miti" con quienes hacían el trabajo y que ese esquema nunca se cambió.
"Se recaudaba unos G.25 millones por ahí, de forma mensual. La mitad para el oficial. Después era para el director de Zona, al Comandante, el Subcomandante, el director de Seguridad y el Ministro. Para el jefe de Policía sobraban unos G. 5 millones por ahí, pero se iba todo en gastos extraoficiales, porque cuando vienen las autoridades de Asunción, ellos se quedan en hoteles lindos y esas visitas las paga el jefe de Policía", indicó Aguilar.
El comisario general en situación de retiro, sin embargo, justificó el hecho que los suboficiales realicen guardias privadas como una tarea "extra". "El salario es muy bajo y además el suboficial es el que se compra su uniforme, su arma, sus municiones, su comida. Y tiene familia que mantener. Lo que no quiero es que lo que corresponde a su familia se vaya para otros. Yo creo que eso no es justo", comentó.
"NO HAY POLICIA DE GUARDIA PRIVADA" DICE JEFE DE POLICIA
Más allá de las evidencias y de las afirmaciones de fuentes fidedignas internas de la propia Jefatura de Policía del Alto Paraná, y más allá de las amenazas y los ofrecimientos de dinero, el jefe de Policía del Alto Paraná, Carlos Prisciliano Barreto, asevera que no hay agentes que "trabajen" como guardias privados.
Barreto justificó la presencia de policías de civil y uniformados en el microcentro aseverando que "yo estoy ahí para hacer tarea preventiva acorde manda el artículo 222 de la Constitución Nacional. Nosotros nos anteponemos ante cualquier hecho punible para prevenir, para eso tienen que haber presencia policial ahí donde hay concentración de personas, flujo de mercaderías, circulación de monedas".
"Me preguntaron una vez por qué había personal cerca de una cooperativa. Y es que el personal custodia la manzana, no la cooperativa, pero en ciertos horarios tiene que estar ahí porque o sino, cuando haya algún asalto, quién será culpable?, nosotros por no prever", añadió.
El jefe policial sostuvo que esta custodia se realiza sin percibir dinero de las empresas. "Lo hacemos independientemente, sin esperar retribuciones económicas. Eso no acepto y pueden consultar en cooperativas y bancos. Es mi obligación enviar a ese lugar efectivo policial", indicó.
"No hay gente que trabaja en guardia privada, cumplo lo que dice la ley 222. Es una tarea preventiva", puntualizó. Y al consultársele qué ocurre si la empresa busca retribuir al policía ese trabajo con dinero, señaló que "es entera responsabilidad de la empresa que le quiera retribuir esa tarea. Si el empresario está conforme con el trabajo que el policía ofrece, si le reditúa con un plato de comida, me parece que depende del empresario. Pero no conozco ningún caso".
¿SALARIO DEL POLICIA JUSTIFICA SERVICIO DE GUARDIA?
Atendiendo las ganancias "en negro" que deja el servicio de "guardias privadas" para los agentes, este medio se preguntó si el bajo salario del agente en servicio jutificaría que el mismo buscase una tarea paralela.
Según los informes recabados, el salario de un suboficial ayudante, quien comienza la carreta, es el mínimo vigente, G.1.408.864, además de la bonificación por exposición al peligro, consistente en un 30% del salario básico mensual, según la ley 3.778, y que serían G.422.660. Esto redundaría en un total de G.1.831.524 de los cuales se descuenta un monto por el servicio de hospital.
Pero además, el agente debe confeccionar su uniforme de operaciones, que acorde las fuentes consultadas tiene un costo de G.220.000 el par, debiendo confeccionarse un mínimo de dos pares, sin contar con el kepis y las botas, y el rango que lleva en el pecho.
Igualmente, cada uniformado debe comprar su arma reglamentaria. Un revólver calibre 38, dependiendo de su estado, cuesta alrededor de G. 3 millones y las municiones, unos G.3.000 por bala. Y a todo esto debe sumarse el almuerzo cotidiano, entre otros gastos. En caso que tenga hijos, el Estado le proporciona de G.180.000 para la manutención de cada uno de ellos.
Para muchos, el salario bajo de los agentes, justificaría que éstos tuvieran trabajo de seguridad privada en sus ratos libres, garantizándose que la mitad de la ganancia que tuviera, no continúe "subiendo" hacia sus jefes. Para otros, este no es un justificativo, ya que es el Estado el que le abona el sueldo, lo "contrata", con el fin de brindar seguridad para toda la población, sin distinción de poderes adquisitivos. Además, un bajo suelo no es pretexto para incurrir en actos corruptos.

